martes, 19 de abril de 2016

La muerte se planto ante ella con mirada enamorada. Intento tocarla con los huesos de sus dedos, pero yo evite que lo hiciera. Como si de un guardia de museo me tratara dije"Shh... Se mira, pero no se toca". La muerte enfadada se marcho resignada. Pero a escondidas vino una noche a consumar su venganza. Con un ligero tacto robo su vida de mis manos, pero... Y su belleza? Su belleza se hallaba no en el cuerpo,sino en el alma. Al día siguiente mi amor ya no estaba. Solo un cuerpo inerte y bello. "Despierta... Despierta. Que es esta pesadilla? Mi alma no era suficiente que tuviste que raptar la suya? Muerte... A dios pongo por testigo que si algún día te encuentro haré caldo con tus huesos, y daré a los perros el resto. Te prometo que si algún día logras verme, darás mil ruegos al cielo por no llevarme. Tuyo ha sido el pecado... Mía tu penitencia.

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