sábado, 14 de mayo de 2016

Camine por un camino, moribundo, sin reconocer el paisaje. Recordaba aquel lugar alegre, con arboles y flores vivas. Pero ahora era un paisaje oscuro ,muerto... La sangre empaño mis ojos... Veía sogas colgar de los arboles, las flores resultaban ser antorchas cargadas y encendidas por la rabia. Sentía el aliento de la muerte en mi nuca. Sentía como ella me agarraba, me abrazaba, y me besaba entre infinitos "no te vayas." Recuerdo como caía al suelo:
-Dame tu golpe de gracia.
-Seria demasiado bondadoso por mi parte acabar con el causante de mi dolor. Prefiero deleitarme al ver el horror en tus ojos. Mírame.
-Mis ojos son oscuros. Demasiado. Incluso para un ser como tu.
-He dicho que los abras!!
-Esta bien los abriré.-Abrí los ojos y ellos narraron la historia de nuestra separación en un segundo. La muerte cayo al suelo, llorando. Me miro y:
-Entonces... Yo robe al amor de tu vida?
Cerre los ojos:
-Si. Y no pasa un día en el que no deje de cerrar los ojos, porque la imagen se repite una y otra vez al abrirlos. Y eso... Si es la muerte.
-Permiteme ayudarte...
-Como? Ya nadie puede ayudarme.-dije caminando al tiempo que tapaba mis ojos con una venda.
-No esta muerta.
-Como?
-Si, que no esta muerta.
-Donde esta?
-Los cielos se cansaron de tus ofensas y decidieron encerrarla en una celda oscura donde su brillo no te guiara.
-Donde esta? En que parte del cielo?
-Esta en...
-Habla. Que te pasa?
Veo humo salir de su espalda:
-Esperad!! Yo cumplí!! No podéis hacerme esto!!
Sus huesos pasaron a ser cenizas entre mis dedos:
-No!!!
-Ahora entiendes la gravedad del asunto...-dijo un eco del cielo.
-Volare hasta vuestro escondite, y os haré pagar mi sufrimiento.
En aquel momento retire la venda de mis ojos y mire al cielo. Este hizo derrama sobre mi rostro agua salada, que resultaron ser las lagrimas de mi amada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario